Masajes con Piedras Calientes
En las terapias de masajes con piedras calientes y frías se usan piedras suaves de diferentes tamaños. Generalmente se utilizan las piedras basalto ya que son ricas en hierro y conservan el calor.
Para la sesión el masajista calienta las piedras en agua templada a diferentes grados. Con la variación de temperaturas el masajista logra estimular la circulación sanguínea. Cuando las piedras se van enfriando son reemplazadas por otras.
La técnica se basa en colocar las piedras en puntos específicos del cuerpo. El masajista realiza los movimientos de los masajes habituales y el paciente recibe un masaje intenso, que le genera una sensación de calidez y confort. Con esta terapia de masajes se logra aliviar la tensión muscular y se produce en el paciente una profunda relajación, permitiéndole al masajista aplicar una presión más intensa. Algunas de las piedras quedan puestas entre los pies, a lo largo de la columna, o en las palmas de las manos para aumentar circulación de la energía.
Los masajes con piedras calientes mejoran las funciones orgánicas del cuerpo, eliminan el estrés, son beneficiosos para la recuperación de la energía y armonizan el cuerpo, la mente y el espíritu, estimulan la perdida de peso, y equilibra el sistema nervioso.
Este tipo de masaje es recomendado para personas que sufren de dolor de espalda y por artritis, para quienes tengan mala circulación, stress, tensión, depresión, insomnio y ansiedad. Pero no se la recomienda a personas que sufren enfermedades infecciosas de la piel, que sean propensas a coágulos de sangre, que hayan recibido quimioterapia o radioterapia. Además no hay que realizarlos sobre moretones, zonas inflamadas de la piel, zonas donde hubo una fractura reciente, o donde haya heridas que no terminaron de cicatrizar.
Temario del curso
I- Técnicas de deslizamiento vertical y horizontal.
II- Técnica de deslizamiento en 8.
III- Técnica de deslizamientos en circulo.
IV- Presiones.
V- Vibraciones.
VI- Armonización de los chacras con gemas.
Examen final